Los desubicados.

Publicado en por La bea

Los desubicados.

Hace algunas noches salí con mis amigas. Conclusión de aquella  noche: Voy a abrir un bar para acoger a "Los desubicados".

¿Y quien son "Los desubicados"?. Yo, desde luego... y pude que tu también. Los desubicados somos tod@s aquell@s que salimos una noche de bares y nos hacemos esta pregunta:

¿Donde se ha metido la gente de mi edad?.

Respuesta: En sus casa (con sus familias). (Esto es opcional, aun que solo se libran unos pocos)

Pero no siempre están en sus casas. A veces se confabulan los planetas y la gente de mi edad sale de noche, como hice yo hace algunas noches y entonces... te sientes como pez fuera del agua.

Entras en un bar y la mayoría son hombres. ¿Porque?. No lo sé. Lo que sé que entrar en un bar un grupo de mujeres es como ir al hospital cuando sufres una caída, te radiografían de pies a cabeza. Debe ser como encontrarse con Terminator. Si Terminator al encontrarse con Sara Conor además de cuantificarle hasta el numero de leucocitos que tiene, la clasificara haciendo un diagrama de conjunto. Un diagrama sencillo. Consistiría en dos conjuntos. Uno con un si y otro con un no, bueno no exactamente un no sería más bien un por ahora no.         

Ciertamente nos encontrábamos totalmente desubicadas. ¿Donde se han metido la gente de nuestra edad?, era la que nos preguntábamos a cada momento. En lo bares no desde luego. 

En lo bares mayormente te encontrabas con dos tipos de personas. O demasiado jóvenes y me acordaba de mis peques. Desee con toda mis fuerzas que por favor cuando mis peques crecieran no se parecieran a ellos en nada, (un pensamiento muy de madre y muy de pureta, lo reconozco). O demasiado mayores y me acordaba de mi padre. Me entraron ganas de acercarme a un señor y decirle:

"Señor, usted ya no está para, a estas horas, estar en un bar con olor a sobaco sudado para intentar ligar... no lo estoy ni yo". "Váyase a su casa, póngase una pantuflas cómodas, túmbese tranquilamente en su sofá con una manta, póngase una película que le guste y una buena copa de vino que yo me voy ahora mismo a mi casa a hacer lo mismo". 

Porque es cierto yo ya no estoy para estar en una bar con olor a sobaco sudado, abres la puertas y se produce la descompresión. Originándose ante ti una explosión, sin igual, de malos olores de muy diversa procedencia y eso que ya no se fuma en los bares.

Yo ya no estoy para aguantar tonterías y a gente tan borracha que se planta delante tuya a mirarte como si tuvieras un moco colgando (habiéndote asegurado antes de que no tienes el moco colgando, por supuesto).

Tampoco estoy para que me revienten los oídos debido a los decibelios que tiene la música o para necesitar aprenderme el lenguaje de signos para hablar con mis amigas, que por otro lado nunca está de más.

Ya no estoy para estar todo el tiempo de pie o para patearme media ciudad para encontrar un bar decente.

Casi al final de la noche estábamos cerca de un bar que cerraba y un reguero de gente empezó a salir. Un chico se paró y se puso a hablar con nosotras. Aprovechamos para hacerle esa pregunta que llevábamos toda la noche haciéndonos: ¿ A donde va la gente ahora?. Parecíamos turistas en nuestra propia cuidad. El chico nos respondió que no tenía ni idea donde iba la gente, pero que nos uniéramos a la marea. Todas nos miramos y pensamos lo mismo: Ya no estamos para andar sin rumbo. 

Y por supuesto yo ya no estoy para que me den garrafón y mucho menos para estoy para ligar en un bar. A estas alturas de la vida y después de lo que vi, no creo que fuera a un bar a ligar. Ya sé que en la era de la informática ligar en los bares está obsoleto. Normal, lo entiendo. Con las todas las aplicaciones de móvil que hay no hay necesidad de tener que estar en un sitio con olor a sobaco sudado. Para ligar no, desde luego... para pasar un rato con las amigas... lo hago. ¡El poder salir sin los peques de vez en cuando me da fuerza para aguantar lo que haga falta!.

¿Y para que estoy?. Muy sencillo.

Estoy para entrar en bar donde haya gente de mi edad. Donde haya gente normal o por lo menos lo más normal posible. Me conformo con no encontrarme a nadie bailando con una columna o bailando de una forma  "pretendidamente sensual", que prefieres sacarte los ojos a seguir viéndolos. Además mires donde mires los ves. Es increíble la visión periférica el radio que puede llegara al alcanzar algunas veces.

Yo estoy para escuchar música variada y que se pueda bailar. música de hoy, de ayer y de siempre. De todo un poco. 

Yo estoy para estar en un bar donde la música no éste tan baja como para no escucharla y me duerma pero no tan alta como para no poder hablar con mis amigas.

Yo estoy para estar en un bar con variedad de bebidas, según me vaya apeteciendo a cada momento y asientos disponibles para cuando necesite sentarme un rato.

Estoy para estar en una bar donde haya gente pero no tanta gente como para tener que hacerme la prueba de embarazo cada vez que tenga que ir al baño. Tampoco pido tanto ¿no? 

¡Quédate en casa!, podréis pensar y con razón. Mejor aún. Voy a poner mi propio bar de copas. Los desubicados. Un bar que nunca estará lleno de noche, porque los desubicados somos más de salir de día. Pero para aquella noche que salgamos tengamos nuestro lugar. Ese lugar donde todo el mundo conoce tu nombre y siempre estarán contentos de que vayas.

Y hasta aquí mi post de hoy. Nos vemos pronto.   

 

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